Parpayuela Espacio Cultural les ofrece el miércoles 22 a las 19.00 horas en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Mieres, la conferencia del profesor Javier Cuevas sobre el "Acelerador de partículas LHC".

JAVIER CUEVAS, profesor de Física de la Universidad de Oviedo e investigador en el nuevo supercolisionador del CERN en Ginebra.
Profesor de Física Atómica, Molecular y Nuclear y coordinador del grupo de Física Experimental de Altas Energías de la Universidad de Oviedo y colaborador en el LHC en Ginebra.

Javier Cuevas, santanderino, lleva veinte años en la Universidad de Oviedo. Es profesor de Física atómica, molecular y nuclear. La entrevista se realizó en la mañana de ayer en el despacho de Cuevas, situado en el edificio de la Facultad de Geología de Oviedo. El grupo de la Universidad de Oviedo participa en este experimento que tiene como objetivo «explicar qué ocurrió nada más producirse el big bang para saber por qué en el universo predomina la materia sobre la antimateria».  

Para lograr este objetivo, se construyó este acelerador de partículas que «recrea las condiciones de energía y temperatura del big bang». Y Javier Cuevas concluye: «Primero se trata de reestablecer lo que ya conocemos para después tratar de encontrar lo que aún no conocemos».

¿Cuál es su relación con el CERN?
La tesis doctoral ya la hice en el CERN. Se trataba de un experimento en el túnel de colisiones de partículas, que en realidad es este mismo túnel que ahora va a utilizar el LHC. La anterior máquina hacía chocar electrones y positrones y se desmanteló completamente en el año 2000. Fue entonces cuando se empezó a montar el LHC que hará chocar protones contra protones. Se cambió todo.EE UU abandonó la posibilidad de construir algo parecido al LHC.

¿Por qué?
Sí, el supercolisionador superconductor, el SSC. Una decisión política posiblemente equivocada. Estas máquinas son carísimas. No tenía sentido hacer dos. Lo mejor es la colaboración internacional. Se optó por el acelerador del CERN porque la obra civil, el túnel, ya estaba hecha. Está a 100 metros bajo tierra y el anillo tiene una longitud de 27 kilómetros. El previsto en EE UU tenía una longitud de 80 kilómetros. Demasiado complejo y quizá demasiado arriesgado. Los experimentos que van a acometer en el LHC... Se trata de un solo experimentos sostenido en el tiempo. Se tomó la decisión hace tiempo. El concepto de LHC es de 1983. Los datos del experimento del colisionador de partículas LHC que arranca hoy en el laboratorio del CERN en Ginebra se van a facilitar a todos los científicos.

¿La cuestión es provocar choques y más choques entre protones a gran velocidad?
Sí, es un experimento repetitivo. La clave está en analizar lo que ocurre. Tratamos de ver cómo se comporta la materia a ciertas escalas.

¿Y el bosón de Higgs? ¿No es eso exactamente lo que van a buscar?
La teoría más aceptada para explicar por qué las partículas tienen masa es el llamado mecanismo de Higgs y de ahí el bosón, la partícula. Eso no quiere decir que necesariamente sea la teoría la verdadera. Ese mecanismo es el más simple, pero no el mejor ni el único. Tiene unas características conocidas por la teoría, salvo una, que es precisamente su masa. Da masa a todas las partículas y a sí mismo.

¿Cómo lo van a buscar?
Hay que hacer un barrido de energía. Además del LHC, hay que tener en cuenta también al Tevatrón. Está en el Fermilab, en el Estado norteamericano de Illinois. En sucesivos experimentos relativamente recientes ha puesto el listón de la búsqueda del Higgs en 170 GeV, en 170 giga electrón voltios de energía. Hay que buscar el Higgs, pues, en una ventana que no es la mejor. Al diseñar el LHC parecía fácil buscar al bosón de Higgs, pero ahora creo que no es tan fácil.

¿Por qué?
El Higgs tenía una masa mayor de 114 GeV se suponía y el Tevatrón ha indicado además que debe ser menor que 170 GeV. Pero, como decía, el LHC se diseñó para buscarlo en 180 o 190 GeV, que es donde mejor se lo vería. Sin embargo, habrá que buscarlo entre 114 y 170 GeV de energía. No va a ser fácil encontrar la masa. Se desintegra en dos bosones W+ y W- o en dos bosones Zº y Zº. Si es en W+ y W- mal asunto. Si en Zº y Zº mejor. Y es que el bosón Zº se desintegra en un par de muones, detectables, mientras que el bosón W se desintegra en un electrón y en un neutrino. Y el neutrino no lo podemos ver. Así que si hay mala suerte tendríamos dos W y, a su vez, dos neutrinos que no podríamos ver. No es el mejor escenario posible. Encontrar el bosón de Higgs será más difícil de lo que pensábamos. Complicado. El LHC es prácticamente una máquina de gluones que son las partículas que pegan los quark. Los quark, a su vez, son las partículas de que están hechos los protones y los neutrones. Los gluones interaccionan y quizá se acoplen con el bosón de Higgs, eso lo haría detectable. Pero la probabilidad de ese acoplamiento es muy baja. Los que sí se acoplan son los quark y por eso se localizan bien. Hay una posibilidad entre un millón para el Higgs y encima hay que buscarlo en una zona que no es la óptima.

¿Para cuándo los resultados?
Antes de un año o más no es de esperar resultados. El Tevatrón, que es la fuente más cercana de experiencia, tardó dos años en ponerse en marcha. El camino a recorrer es de lo sencillo a lo complicado. Primero, restablecer el modelo estándar de partículas; después, estudiar el quark top; después, el Higgs y más allá, los exóticos. El top es el que más interesa a a su equipo de la Universidad de Oviedo, pero ya se descubrió en los noventa. Sí, en 1995, pero sus propiedades no son bien conocidas. Vamos a tener para el estudio un montón de quark top. Tras el top, el Higgs y las supersimetrías y los exóticos y el gravitón... Las supersimetrías suponen un desdoblamiento con un montón de partículas más. Claro, y tendremos una riqueza de partículas enorme.

¿Van a enterrar el modelo estándar de partículas, que es la doctrina digamos oficial?
 Funciona con una gran precisión. El LHC trabajará en un nuevo rango de energía. No sabemos qué puede suceder. Lo que va a ocurrir es que veremos cómo se comporta por encima de 100 GeV. Ahí están las supersimetrías, los exóticos... Y las supercuerdas. Por el momento es sólo un modelo matemático. Requieren una máquina muchísimo más potente que el LHC. No sabemos qué se podrá ver en el LHC. Es muy posible que haya algún tipo de manifestación de supercuerdas. Las supercuerdas son un modelo matemático muy bello, pero sin evidencias experimentales.

Unos físicos, los teóricos, con papel y lápiz y otros, como ustedes los experimentales, con aparatos de kilómetros de longitud. ¿Es el mismo oficio?
Bueno, los teóricos cada vez utilizan menos el papel y el lápiz y más los superordenadores. Lo que es verdad es que los teóricos y nosotros estamos un poco separados. Ellos trabajan en la escala de Planck, a muchos órdenes de magnitud por debajo de nosotros, que nos movemos en mil GeV, mil veces sobre la masa del protón.