Una novela recupera la matanza de casi 50 guerrilleros en 1948

Alejandro M. Gallo recrea la emboscada pergeñada por Falange contra la oposición antifranquista.

Tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, el régimen franquista, que había dejado em cierto modo en la reserva sus ataques contra la guerrilla, se siente más fuerte y prepara una conspiración para terminar con esa oposición, replegada en los montes. Nace la Operación Exterminio , la novela con la que el escritor Alejandro Martínez Gallo (Astorga, 1962) recrea uno de los episodios más cruentos de la represión franquista en Asturias, que se saldó con el asesinato de casi medio centenar de guerrilleros, buena parte de ellos en una sola noche, la del 27 de enero de 1948.

Gallo, que publica su primera novela con Ediciones B, es tajante al asegurar que "hubo verdugos y víctimas, no buenos y malos en ambos frentes. Quiénes eran unos y otros está clarísimo". Y así lo refleja en Operación Exterminio , que se pone a la venta el miércoles y que se presentará este mes en la Feria del Libro de Madrid. Tras la serie del inspector Ramalho da Costa (Una mina llamada Infierno y La última fosa ) y Los caballeros de la muerte , vuelve a bucear en la historia para que la memoria no olvide y le imprime el sello que ya identifica a su literatura, negra y de denuncia.

LA MAS COMBATIVA La matanza perpetrada en 1948 contra la guerrilla antifranquista en Asturias, que provocó la primera manifestación internacional de repulsa contra el régimen de Franco, ya había sido contada por varios historiadores, pero a lo sumo le dedicaban un capítulo. "Quería saber los pormenores de esa historia, con casi 50 muertos y por qué había sido en Asturias", dice Gallo, que explica que "era la más combativa y querían darle un escarmiento". La investigación, a través de documentos, el archivo histórico de la Guardia Civil o el relato de quienes viven para contarlo, fue extensa. "Llevaba mucho tiempo detrás de esta novela, incluso cuando escribía las otras", asegura, explicando que la operación se denominó Exterminio porque "no querían prisioneros".

El régimen franquista pretendía extenderla, si se alcanzaba el éxito en Asturias, a Galicia y Andalucía, "pero no pudieron porque ya estaban prevenidos". Gracias a la labor de un camisa vieja infiltrado en Carabanchel que se hizo pasar por preso político, Carlos Cano, el golpe tuvo el efecto pretendido. "Entabló amistad con otros presos que iban a quedar en libertad en 1947 para empezar con los guerrilleros del monte. Y les preparó una trampa el 27 de enero de 1948, al matar en una sola noche a 20 guerrilleros. La única partida que se salva es la de Caxigal", relata Gallo.

Los comunistas, los más beligerantes, quedan tocados, pero los socialistas deciden radicalizar posiciones ante tan brutal ataque. "Y el régimen decide darles un escarmiento y se produce la matanza del Pozo Funeres", cuenta Gallo. Otros 22 muertos, cuyos cadáveres fueron arrojados a un pozo de 30 metros de profundidad. "Querían capturar a los comandantes Flores y Mata", explica el autor, que añade que los asesinatos trascendieron tras colocar los nombres de los fallecidos en los pasillos de la ONU el gobierno en el exilio de la República, con Indalecio Prieto a la cabeza.

"No se descubrió hasta abril y, de no ser así, hubieran seguido matando". El anuncio de la investigación de la ONU, liderada por un cónsul inglés, provoca que se intenten destruir las pruebas, quemando el interior del pozo. El relato de estos hechos tiene una protagonista: una chica que es testigo de todo, al perder a su hermana en la operación secreta, y que lo cuenta 60 años después. Entre los personajes secundarios, uno siniestro, el topo de Falange, a quien en sus filas llamaban don Carlos y a quien los maquis conocían como el Francesito por su dominio de varios idiomas.

Gallo, que es jefe de la Policía Local de Gijón, prepara ahora otra adaptación para el cómic --tras publicar Una mina llamada Infierno -- y piensa en su próxima novela. No sabe si continuar con otra aventura del joven inspector de Policía o seguir recuperando historias del olvido. Entre manos, de hecho, tiene la historia de los exiliados españoles que se incorporaron a las unidades de combate de la Segunda División Blindada del general Leclerc. "Posiblemente retrase lo de Ramalho", dice, explicando que en la próxima Semana Negra precisamente presentará la novela La Nueve (Ediciones B), de Evelyn Mesquida, que relata la historia de los españoles que liberaron París.(fuente: La voz de Asturias)